En el Test de Tendencias personales evaluamos las polaridades de 14 rasgos de personalidad, de los que 3 son generales (tendencia al bullying, victimización y liderazgo) y 12 específicos (ritmo de vida, emotividad, enfoque intelectual, tendencia social, versión, autonomía, responsividad, tolerancia al esfuerzo, responsividad, visión informativa, asertividad y ambiente interior). 


Efectivamente, puede ocurrir que algunos de estos rasgos, a pesar de ser opuestos, coexistan. Es más, podemos afirmar, que las personalidades más ricas suelen tener características opuestas que equilibran las tendencias que, solas, podrían generar una polarización. De manera que, el hecho de que una persona manifieste la presencia de dos rasgos diferenciados, supone una característica de complementación, minimizando los efectos dicha polarización.


Por ejemplo, en muchos casos nos encontramos alumnos que presentan una marcada tendencia al bullying y que también presentan puntuaciones altas en intimidación-victimización, lo que neutraliza la presencia de dicha agresividad. Por lo tanto, la coexistencia de estas dos tendencias, hace referencia a un perfil de personalidad donde esta polarización de rasgos se ve minimizada, ya que en función de la situación la persona presenta conductas con tendencia agresiva o con tendencia sumisa, aspecto que bien usado puede resultar adaptativo. Sin embargo, si apareciesen puntuaciones muy altas en uno y muy bajas en el otro, nos encontraríamos con una tendencia muy polarizada que podría estar generando problemas a nivel conductual y por tanto de adaptación al entorno.