Sí, efectivamente, los resultados en las pruebas no siempre correlacionan con el rendimiento académico. 


Pero, ¿por qué ocurre? Para entender bien los resultados, debemos tener en cuenta los siguientes aspectos:

  1. La prueba de Habilidades Fundamentales nunca mide contenidos, está exenta de carga cultural y se centra en la evaluación de las habilidades más básicas que el alumno necesita para la adquisición de competencias. 
  2. Un alumno puede obtener un buen rendimiento académico a pesar de tener las habilidades para el aprendizaje poco desarrolladas, pues las grandes dosis de esfuerzo o el exceso de memorización pueden compensarlas para alcanzar unas buenas calificaciones. 
  3. Las forma en que evaluamos las habilidades para el aprendizaje se realiza de manera muy exhaustiva discriminando las fronteras entre unas y otras, algo que en la vida cotidiana es muy difícil, casi imposible, de diferenciar. 
  4. Las evaluaciones escolares tienden a exigir en mayor proporción el uso de las habilidades memorísticas que otras, puesto que suelen estar basadas en la solicitud de información factual (de datos).