Con Hábilmente pretendemos hacer del aprendizaje un proceso integral, pues estamos trabajando con seres humanos en su máximo momento de formación. Tradicionalmente se suele dividir el aprendizaje por "asignaturas"; es decir revisar en cada una de las materias únicamente el material correspondiente. Esta aproximación crea en los docentes una postura de "eso a mí no me toca" y a la larga le enseña al alumno a "fraccionar" el aprendizaje, en lugar de "sumar lo aprendido".

En Hábilmente sostenemos que el desarrollo de habilidades cognitivas no es sin competencias socio-emocionales, pues van ligadas estrechamente, por más que se les pretenda separar. Si bien, el programa se enfoca en el desarrollo de las primeras, el entrenamiento de lo segundo va integrado por default. Como ejemplo, podemos plantear una situación en la que el grupo está trabajando un ejercicio, cuando de pronto un alumno se burla del otro. En ese momento, el profesor tendría que fomentar el respeto en el salón de clases. Es más importante atender esta situación, que continuar con el ejercicio para que el alumno afectado pueda seguir trabajando tranquilamente y los demás aprendan sobre el correcto trato al prójimo.

Con el programa Hábilmente, aparte de las habilidades, se desarrollan el autocontrol, la metacognición y la autoconsciencia en el estudiante.

Para profundizar en este tema se recomienda el libro "Escuelas comprometidas" de Isauro Blanco.