Antes que nada es importante diferenciar si el alumno presenta problemas estructurales o transitorios. 

Cuando existe un daño estructural, como parálisis cerebral, deficiencia de más de 40% de visión, sordera, síndrome de Down entre otros, el alumno va a necesitar ayuda y adaptación curricular permanente. En esos casos, tiene que haber una intervención aparte y con otros materiales.

Cuando se trata de una necesidad transitoria, como déficit de atención, comportamiento disruptivo, retraso en matemáticas o lectura, se recomienda atender de manera metodológica al alumno. Habrá que hacer una adaptación curricular temporal, mientras su laguna se resuelve. Para estos casos, se recomienda hacer una solicitud directa al equipo Habilmind para pedir los materiales de apoyo de los libros Hábilmente con el objetivo de nivelar al alumno. Es decir, de manera casi segura, el material de apoyo será de grados inferiores. 

Es fundamental atender a los alumnos con problemas transitorios de manera inmediata. Es más fácil atenderlos antes 3º de Primaria; la inversión de tiempo y de recursos disminuye significativamente. Si se les atiende después de 4º grado de Primaria, el pronóstico se vuelve más complicado. Sin embargo, con tiempo y esfuerzo el problema desaparecerá y se podrá ponerlos al corriente.